sábado, 22 de octubre de 2016

VÉRTIG∞ - EP- Reseña

VÉRTIG∞
EP
En mis periplos por distintos espacios sónicos en búsqueda de nuevas propuestas sonoras arequipeñas, una fría noche, mientras conversaba con unas amistades en las afueras de una tocada, me sentí cautivado por unas melodías que resultaban familiares y que son parte de mi formación musical, “¿qué banda es?” le pregunté creo al “chucky”,  “Vértig∞” fue su respuesta, estaban abriendo un festival, si mal no recuerdo, entonces decidí ingresar al local, allí hallé a su guitarrista dándole al delay y sus multiefectos, un vigoroso bajo y a un firme baterista cantante, destilando desde sus instrumentos irresistible sonoridades darks y góticas del post-punk.
José Mendoza (batería y voz)
Desde aquella ocasión, he hecho lo posible por seguir las diferentes presentaciones de la banda, resaltando siempre su impecable sonido en vivo, que si bien su estilo que ensayan, es algo que ha sido repasado innumerable veces por diversas bandas, y hasta podría decirse suena añejo, es innegable, y sin ánimo de exagerar, que uno no puede quedarse indiferente, y disfrutar cautivamente de la música de Héctor Edison Canahuire (guitarra) y José Willington Mendoza (batería y voz), de clara influencia de bandas como Sister Of Mercy, The Mission, Killing Joke, Héroes del Silencio, The Cure, Bauhaus, y otros legionarios de las tinieblas sonoras del ayer.
Héctor Canahuire (guitarra)
Su primer EP, presentado semanas atrás, está compuesto por seis impecables canciones. Abre este viaje hacia el centro de la oscuridad, la fúnebre “Kahlo”, cuya tormentosa marcha, acompañada por la lóbrega voz de Mendoza, resulta tortuosa, poco a poco nos va machacando el cuerpo y sumergiéndonos en un ambiente apesadumbrado. La desesperanza sale a flote en “Sin Salida”, donde su juego de cuerdas nos hace presa del delirio, “Al Anochecer”, posee una introducción que ya se la habremos escuchado a una y mil bandas del género, pero es innegable que su explosiva y espacial sonoridad nos vuela los sentidos, y nos sometemos a placer ante sus guitarras y marcha rítmica.
La vertiginosa “Victima Soñador”, muestra las bondades del bajo y batería, así como un dinamismo para la danza penumbrosa, algo más “luminosa” se exhibe “Grito en el Silencio”, dejando de explorar con tintes oscuros, para experimentar con guitarras más melódicas y pop, para terminar con esa misma convicción en “Cosas que no Necesito”, aunque en tonos más grisáceos.
Finalmente, destacar el trabajo del ahora dúo, en la presentación de su ¿EP-Box set?, único en la historia del rock arequipeño, conteniendo además del disco, booklets, fotografías de la agrupación, stickers y hasta llavero-destapador con el logotipo de la banda, tanta generosidad creo que debe ser compensada con la adquisición de este material, que por sobre todo lo hace imprescindible su valor musical. Esperemos que Vértig∞ no se quedé solo con este entusiasta inicio, sino nos brinde más producciones brillantes, pues la calidad de sus músicos nos hacen esperanzar ello.       


lunes, 1 de agosto de 2016

HERBER PAREDES: "VIDA EN MARTE"

VIDA EN MARTE
HERBER PAREDES
INDEPENDIENTE
(2016)
El Hombre del Espacio, Herber Paredes (guitarra y voz), se manda con un disco artesanal, concebido de manera  autogestionaria (ilustración de tapa a lapicero), con hartas ganas y desenfado, para su debut en solitario, donde las guitarras suenan más corrosivas, ruidosas y low-fi con respecto a su aventura grupal.  Es así que podemos encontrar varias piezas infestadas por feedbacks, acoples, chirridos y otros ruidos lacerantes a los nervios. 
De arranque el “noise” melódico de “Fiesta en la Playa”, nos embelesa con sus  corrugadas distorsiones,  chirriantes punteos y saturaciones. Genial inicio para el plástico. La bullera “Díaas Extraños” (no hay error ortográfico, así la tituló su autor), evoca al pop más ruidoso de The Jesus And Mary Chain o My Bloody Valentine, entre infernal y angelical, demás está decir que la guitarra de Paredes también exhibe influencias Sonic Youth a lo largo de su obra. Si bien en la lánguida “Un día antes del fin” se reduce el ruido, la estética low-fi y minimalista de la música de Paredes, permanece intacta y proseguirá en la melódica y amonestadora “Sueños Frágil de Cristal”.
El guitarreo acelerado pero “calato” de “Días, días, días y más días”, es interrumpido por redobles de percusión y una explosiva distorsión, aunándose a la marcha tambores, guitarras y distorsiones, que se vuelven galopantes y avasalladores, por instantes ensordecedores. Las cuerdas acústicas de “Fábrica de Falsas Memorias” se encargan de crear ambientes introspectivos, mientras que en la experimental “Coca Cola (instrumental)”,  donde folk, ambient y flirteo con lo vernacular, confluyen naturalmente, pone fin a este trabajo, grabado en la “Fábrica de Falsos Dioses” por su creador apelando solamente a su voz, guitarras y ruidos. 
En el disco se anuncia la aparición de un próximo single, “Nietos Cósmicos”, dejándonos con la expectativa al tope de lo que pueda hacer Paredes, ya sea como solista o con sus compañeros de banda, pues “Vida En Marte” así lo sentencia. 

sábado, 23 de julio de 2016

SANTINO- Reseña

SANTINO
SANTIGO VEGA
INDEPENDIENTE
(2016)
El joven guitarrista de la banda de surf-rock Banana Child, Santino Vega, nos entrega su primer trabajo solista, titulado simplemente Santino, una producción sencilla sin más aspiraciones que la de transmitir de manera breve pero contundente su objetivo (vaya uno a saber si lo tiene), de compartir su música “casera” e íntima, oscilante entre el pop y el folk fantasmal, embargada por la nostalgia, sueños y frustraciones, apelando a guitarras electroacústicas, teclados y una voz fantasmal, que por ratos suena lánguida, a través de sus seis brevísimos temas.  Resultando muy atrayente lo que nos propone el músico.
Asimismo destacar la serie de títulos sarcásticos o fatalistas para sus canciones, que también podrían ser producto de un arranca de franqueza como “En mi mente hay una avalancha de problemas”, “Catarsis en Do Mayor”, “Si no puedo manejar mi vida, menos un auto”, “Mi perro se perdió el 2 de junio y hasta ahora no lo encuentro” o interés por lo extraterrestre en “Abducción” (única pieza electrónica del disco).
Espectral y cavernosa es la ambientación que nos presenta la nostálgica “Películas de amor”, cuyos teclados y guitarra acústica construyen una agradable melodía, enganchándonos en primera con su folk de “ultratumba”. El precario sonido de “En mi mente hay una avalancha de problemas” para nada interrumpe atmósfera retro-pop, cuasi “nuevaolero”. Los puenteos de una carismática acústica se exhiben mágicos en “Pequeñito”, casi arrulladores, hasta “hawaianos” por instantes, para luego enrarecerse, hasta ralentizándose, sonorizando por lo que se deja escuchar, una remembranza a la infancia.
Una sencilla marcha de guitarra acústica que irradia la intimidad de la habitación donde fue grabada se plasma en “Catarsis en Do Mayor”, seguirá la new wave “Si no puedo manejar mi vida, menos un auto”, única pieza donde se incluye bajo y suena sofisticada con respecto al resto de la obra. Una loa acústica a la fémina dueña, no sabemos si de su corazón o de un amor platónico se presenta en “No hay nada más bonito”, mostrando algunos coqueteos de bossa nova. Punteos ondulantes que se transforman en distorsión en la taciturna (y confesional) “Mi perro se perdió el 2 de junio y hasta ahora no lo encuentro”, pero los punteos volverán para hacerse coloridos e intentar sonar esperanzadores.
Finalmente la rara “Abducción”, se sale del cuadro con su sonorización electrónica, no era para menos con su título de clara alusión ufológica.  

Buen debut de Santino, logrando convencer con lo justo y necesario, mostrándose creativo y convincente con escasez de recursos (todo fue grabado en su casa con una interface JAM Apogee y un micrófono Shure Sv100). Anhelamos que siga dando rienda a suelta a su instinto de no hacer más de lo mismo y ser auténtico.  

miércoles, 6 de julio de 2016

SCALA MEGA HERTZ: WILDER GONZALES AGREDA-Reseña

SCALA MEGA HERTZ
WILDER GONZALES AGREDA
Super Space Records
(2016)
En esta nueva entrega, el músico experimental de Los Olivos, nos prepara un enajenado menú más espacial y cósmico, distante de los abstractos sonidos terrestres presentados en Lima Norte Metamúsica (2014), llegando aun a lo alienígena, persistiendo en sonar insano, arriesgado y complejo, pero en esta ocasión apoyándose de sonoridades IDM, electrónicas y ciertos trazos ambient.
Un repetitivo y desconcertante “men”, replicado de principio a fin por una enfermiza voz robótica, marca desde el arranque la insania de la propuesta musical de Gonzáles, sucediéndose sobre su interpretación androide, una serie de beats, descoloridos teclados, coquetas sonoridades a lo Chemical Brothers y esos extraños y densos ruidos y voces (suenan como a robot con arcadas) tan dementes que gozan de su predilección. La metálica “MF3”, no por practicar sonidos heavy metal ni nada por el estilo, sino por estar constituida sobre una serie de metales que resuenan inconexamente, crean una ambientación maquinal, sobre la cual Wilder proclama delirantemente “mental…mental es toda” y sus armoniosas (y lunáticas) onomatopeyas, conciben realmente una “marcianada”.
La cosa se torna algo mágica con los fantasiosos sonidos iniciales de “Wil Volador”, pero estos se vuelven cada vez más enigmáticos hasta llegar a lo misterioso, algunos toques de piano free-jazz por ahí y cíclicos golpes sintéticos que logran incrustarse en el subconsciente. Tras la sensación soporífera pieza, irrumpe la extraterrestre, “Ultratawa: Trans Andean Express”, cuyas sonoridades ufológicas se asemejan a las desarrolladas por los Boards of Canada, expulsándose chispazos IDM y la electrónica desarrollada por Silvania en su etapa terminal, pre-mutación Ciëlo, además de algunos ruidos maquinales dispuestos a lacerar los oídos y darnos de mazazos con sus atronadores golpes electrónicos.  
Sobre terrenos inhóspitos y colindantes con lo espeluznante, se dispara la compleja “Himeneo”. Luego, la sísmica “I Will Never Forget You 90’s”, de la que salen expulsados teclados cósmicos, se replican siniestras líneas de “synth” sobre ambientaciones desérticas, asomándose sobre el minuto siete, un escalofriante estallido maquinal (¿hemos sido encontrados por “aliens”?), logrando una sugestiva recreación de lo desconocido. La misteriosa “Ø”, edificada sobre lóbregos teclados, como Wilder lo dice en su letra, intenta recrear la sensación del vacío, hacer una descripción musical de este, envolviéndonos con su lúgubre sonoridad.
Nuevamente este artesano de la experimentación consigue otro disco “impuro”, alejado de los paradigmas sonoros convencionales, pero radical y de vanguardia. Otra obra meritoria más para este transgresor del sonido, en lo que va de sus dos décadas de tenaz persistencia en sus propias convicciones sonoras.   

miércoles, 29 de junio de 2016

SESIÓN INVERNAL:PAISAJE 3- Reseña

SESIÓN INVERNAL
PAISAJE 3
Muki Records
(2016)
Lo menos que podíamos esperar de un proyecto identificado con una de las obras majestuosas del pop contemporáneo y pretenciosamente autoproclamado como cultores de “trip-gaze” (sí, una mezcla de “trip-hop” con “shoegaze”), era un disco tan bueno como Sesión Invernal. Un trabajo que respalda con creces las elevadas aspiraciones del dúo mollendino conformado por el guitarrista Raúl Begazo (Aero, Fobya, Orquídea) y el “blogger”, Mauricio Miranda (Blog del Bam), plasmando en este álbum sus respectivos bagajes musicales.  
“Trip-gaze” es la etiqueta perfecta que usa el dúo para describir su trabajo musical, enlazando Brístol (cuna del trip-hop) con su natural Mollendo, ambas ciudades portuarias, y las ambientaciones invernales de su ciudad costera con las lóbregas del Reino Unido (patria del shoegaze), vaya coincidencias, o conceptos ya planteados por los músicos desde sus inicios, y también recogidas en las atrayentes fotografías que forman parte del arte del empaque del disco (diseñado por Mabel Salazar, esposa de Mauricio).
Raúl Begazo (guitarra, bajo, secuencias)  y  Mauricio Miranda (sintetizador, guitarra, samples)
Al dúo le tomó dos años la consecución de Sesión Invernal, disco grabado en Carmina Home Studio (propiedad de Raúl Begazo), pues si bien ambos músicos son natales de Mollendo, la distancia por sus respectivos empleos, fue un factor que influyó en la demora de la producción del material, caracterizado por un bajo bien pronunciado (y pisado también), creando sensaciones intrigantes, sobre las que transitan una serie de ambientaciones, volátiles cajas de ritmos, sonoridades drum’n’bass, murallas de distorsión, capas de feedback,  taciturnos teclados, melodías a downtempo, concibiendo música paisajística y muy rica en textura a pesar de su sencillez.
La “sesión” se inicia con la “ferroviaria”, “UVB-76 (intro)” dejándose escuchar audios quizás sampleados de dicha emisora rusa en onda corta, cuyo propósito es un misterio. La densa marcha de “Fire Bird” nos entrega hacia enigmáticas atmósferas, cuyas misteriosas secuencias y retumbantes pianos nos ponen en trance. Luego, la sonoridad ambient de “Sonar” sirve como soporte para lanzar vuelo a una flotante percusión, y posteriormente expulsar rugosas capas de feedbacks, dispuesta a “flagelar” el espacio.  Prosigue, la sofocante secuencia de percusión de “Hate”, que nos introduce a un tenso ambiente, donde nos vemos rodeado por un hipnótico bajo, desfilando una serie de atractivos ruidos.
La satura sonoridad etérea y misteriosa de “Doppelgänger” es realmente narcótica, algo de Boards of Canada por ahí, delirio del cual somos removidos por una potente descarga de corrosivas guitarras y ensordecedora percusión que resultan cautivantes. Luego en “Undermind” somos envueltos por una descontrolada y maquinal marcha, dispuesta a volarnos los sentidos. La “downtempo”, “Invernal”, apacigua nuestros ánimos, cuya lánguida pero paradójicamente rítmica marcha, se constituye como la compañera ideal para caminatas bajo la lluvia, resultando atractivos sus estruendosos sonidos sobre el final. La retorcida electrónica inicial de “Acid Trip” gira hacia una adictiva secuencia de percusión, disparando una serie de distorsiones embriagantes.
Con los sugestivos ambientes inhóspitos que nos dibuja “Midnight” y sus atmosféricas distorsiones, el dúo muestra su capacidad para trasladarnos a diferentes parajes sónicos sin problemas. La breve ambientación “acuática” primaria mutando hacia sonoridades mantra en “Raindrops” es genial, no en vano se convierte en mi pieza favorita del álbum, imposible retirarla del lugar más recóndito de mi cerebro, donde entre hipnóticas guitarras y percusiones étnicas nos lleva el subconsciente hacía la morada de los dioses, más hermosas notas de guitarra son expuesta en una dulce pieza acompañada por intrigantes golpes de piano y percusión desfilando en la nostálgica “Voyage”. Finalmente los Paisaje 3 nos sacan de un ensoñador paraje para transportarnos al tenso de “14”, cuyos nocturnos ambientes van sucediéndose sobre un punzante bajo, y el “scratch” de un viejo vinilo, y como “bonus track”, redondea la faena una sugestiva pieza de percusión y bajo, limpia pero contundente. 
Sesión Invernal, continúa con la feliz aparición de trabajos experimentales en lo que va del 2016, como los de Kimox y La Vie, para variar, también arequipeños (por si acaso soy limeño), que si bien los mollendinos repasan sonoridades noventeras ya exploradas, se muestran como un acto inédito en nuestro medio. De ahí la plausible labor de Luis Espinoza de Muki Records, por apostar por este proyecto musical ¿Disco del año? Sin duda estamos ante un serio candidato. 

jueves, 23 de junio de 2016

EL AIRE II, EL FIN DE LA ESPERA

II
EL AIRE
A TUTIPLÉN RECORDS
(2016)

Para quienes somos seguidores de El Aire, la salida de II ha significado el fin de una prolongada espera de 19 años desde que sabíamos de su proceso de gestación y anhelábamos algún día ver cristalizado su lanzamiento. Los primeros ensayos fueron registrados en un casete mediante una radiograbadora para que José Javier Castro (el cerebro de la banda) que por ese entonces trabajaba fuera de Lima, la pueda usar como “pista” y guía cada vez que se reuniría con Manolo Barrios, César Zamalloa, y Eduardo “el chuto” Andrade (quien reemplazó a Constantino Alvarez en la batería) para trabajar el material. Recuerdo que en los tiempos de Caleta, Julián Rodríguez nos mencionaba con gran entusiasmo la existencia de esta grabación y su contenido. Por diversas razones en 1998 los ensayos se detuvieron y con ello el proyecto. 
En el 2002, Caleta edita en Cd la maqueta de los ensayos, junto a otros temas compuestos por JJ en 1991 para una obra teatral (Lorenzaccio), a pesar de su caótico y precario sonido, además de su pésima fidelidad, la grabación nos daba una idea de lo que sería II. Ya en 1997 JJ había presentado algunos temas en vivo, como la cálida “Luz de ti” y la sideral “Agujero Blanco”, y años más adelante con sus distintas formaciones lo haría con la brutal “¡Muero! (Grito un dios enfermo)”, “A Patria o Muerte”, entre otras, es más “Decirle Hola, capitán Bryce” fue incluida en el épico disco triple y grabada por la formación original, y el año pasado la banda tocó el disco completo en Arequipa.       
La  banda actual en la presentación de II
La posibilidad de lanzar II en las condiciones que se merecían las canciones siempre estuvo latente, es así que la formación vigente asume el reto de capturar la esencia, el concepto y el “espíritu” de la idea primigenia para grabarla en su integridad. Bajo un impecable empaque, como la gente de A Tutiplén nos tiene acostumbrados, el disco arranca con los ascendentes teclados y guitarras de “Agujero Blanco”, lográndonos hipnotizar de inmediato, pues resulta imposible no ser cautivados por sus cósmicas cuerdas y capas de feedbacks, que nos conducen por sugerentes parajes oníricos, como si estuviéramos dentro de un remolino, haciéndonos volar nuestros sentidos por los aires, consiguiendo un magistral inicio de álbum. Luego, “Antes que…” toma la posta sonora dejada por “El Naranja de tus ojos”, al exhibir muchos elementos musicales de este tema, como si se tratara de su segundo episodio.  “¡Muero! Gritó un dios enfermo”, resulta toda una contundente descarga de brutal noise y punk rock “al por mayor”, cuyos furiosos golpes de percusión parecieran buscar la destrucción de las tarolas, aunque su ejecución en vivo suena todavía más bestial. Las guitarras rítmicas de la rockera “Restos de la vida”, se perfilan dinámicas y envolventes, sobre todo por los arreglos con el Wah-wah, mientras que la densa y ruidosa marcha guitarrera de “Árbol Réquiem” se encarga de reproducir ambientes psicodélicos. Prosigue el sosiego bucólico que irradia “Luz de ti”, tema de fina ternura, cuyo panorama que se ve irrumpido por unas ininteligibles voces de protesta masiva, inconexas guitarras y baterías que lentamente van construyendo la incendiaria “A patria o muerte”,  dispuesta a sacudir conciencias con sus proclamas, guitarrazos y aporreos tan embriagadores e ideales para el “pogo” como los de “Libertad” o “Ahora”. La vena contestataria permanece con “(Los políticos) Solo quieren bailar”.
Al preludio rocanrolero de  “Ah! La vía crisis”  prosigue un séquito de guitarras en clave “veltviana”, presentándonos uno de los mejores momentos de la obra. Y el trance se volverá etéreo con la espacial “Decirle hola, Capitán Bryce”, delicada, tierna y sobrecogedora pieza, capaz de trasladarlos por el espacio. Las melódicas guitarras de “Entrópica” (Con las alas quebradas), nos regresa a nuestro estado terrenal, mientras que en la ecologista “Lobo marino”, JJ y cía. Se despachan con una serie de arreglos bolerísticos, criollos y hasta vernaculares, para hacer gala de su riqueza ecléctica.
Como bonus track, la banda nos presenta la versión de “Luz de ti”, grabada con la formación del 2007, destacándose por sus ensayos étnicos con moseño y didjeridoo, ejecutados por el propio JJ.  
II, se constituye en el eslabón para comprender la historia de El Aire, así como la transición entre I y sus siguientes capítulos. Ahora sí podemos disfrutar de manera completa del relato sonoro-cronológico de una de las bandas más queridas y adoradas de nuestro país, causándonos una sensación de “más que satisfechos” ante tremendo obsequio musical en compensación por tan paciente espera (casi dos décadas). “Qué más puedo yo decir…”

lunes, 20 de junio de 2016

VENENO: SEGUNDO INFINITO-Reseña

VENENO
SEGUNDO INFINITO
(2016)
Ocho melódicos temas de fino pop rock bajo una atmósfera post-punk-new wave embargada por la melancolía, son los que forman parte de este atractivo debut de la banda integrada por Omar Candela (Voz) Arturo Yaipén (Guitarras) Juan Jiménez (Batería) y Pedro García (Bajo), contando con la participación de los músicos Jack Bastante (Violáceo y Líquida), Andrés Abugattas (Olaya Sound System) y Gustavo Neyra en la producción.   
Desde el saque, “Obsesión”, con su sutil “intro” edificada por una atmosférica caja de ritmos y empalagosos guiños de teclados, seguido por cuerdas orientales, con “chorus” y “delay” de por medio, nos deja en claro el ambiente post-punk y new wave que propone la banda, sin pretender sonar “revival” o “vintage”, sino ir construyendo sobre las bases de estas su propio estilo, demostrando a lo largo del disco toda su versatilidad. “Al Olvido” con sus guitarras y teclados espaciales reproduciendo ambientes dramáticos, es otra pista que logra hipnotizarnos de inmediato. Nuevamente las cuerdas asumen un rol protagónico en el tema que da título al álbum, que tras un comienzo enigmático y ondulante, su curso de torna más volátil.
“Cielo Azul”, con sus loops y bases electrónicas sobre las que se deslizan cíclicas guitarras, por momentos me recuerdan a “Orilla” de Dolores Delirio, mutando posteriormente hacia ambientes impregnados de dramatismo, merced a sus emocionantes teclados. 
Otros temas a destacar son la siniestra “Herida”, cuyas lúgubres y reverberantes guitarras nos terminan “hechizando”, además de retorcernos los sentidos, aunque sus altos de marcha resultan pocos convincentes, sus arreglos de cuerdas  y marcial percusión crean una atmósfera espeluznante y envolvente, y el romántico pop melódico de “El Otro Lado de Tu Mirada” pone el fin para este sorpresivo trabajo, destacando la labor de Arturo Yaipén, una guitarra como no la escuchaba en años, además de la melodiosa voz de Omar Candela, preciso en la entonación y dándole a cada tema la interpretación necesaria, resaltar también el trabajo de Gustavo Neyra, espectacular en la producción y seguramente el gran culpable de los geniales arreglos de teclados, efectos electrónicos y que este disco suene tan bien, perfilándose como un integrante más de la banda. 
Veneno es una grata sorpresa de este 2016, que para nada resulta tóxica, sino reconfortante, no les pierdas la pista a sus creadores.